Las flotillas de libertad del Mariel
Más de 125 mil cubanos salieron por el puerto del Mariel en 1980, durante uno de los mayores éxodos del hemisferio.
Algunos de los que salieron durante la crisis del Mariel no fueron tan afortunados y murieron durante la travesía.
Las condiciones en los barcos del éxodo fueron difíciles. El agua potable y los alimentos escaseaban.
El mar se llenó de miles de barcos privados de exiliados de Florida que fueron a la isla por sus familiares.
La Guardia Costera de Estados Unidos jugó un papel determinante durante la crisis, auxiliando en el mar a los exiliados.
Por cada familiar que sacaban de Cuba, los barcos debían llevar al menos cuatro presos comunes.
La tragedia tocó a algunos hogares durante la travesía por el estrecho de la Florida.
Barcos de gran calaje salían y entraban de la isla. El éxodo puso en jaque al gobierno estadounidense.
Los exiliados viajaban como podían dentro de los barcos pequeños. Hasta el techo era un buen sitio.
El puerto del Mariel se convirtió en un hervidero de gente esperando por sus familiares.
Embarcaciones de distintos tamaños se lanzaron al mar para sacar a los que querían salir de la isla.
Navegando día y noche, por seis meses el éxodo parecía imparable.