Las huellas del Mariel, 32 años después... "La historia"
El Estrecho de Florida fue el escenario hace 32 años de uno de enfrentamientos diplomáticos más tensos en
la historia de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.
Lo que hoy se recuerda como el Exodo del Mariel, fue una crisis política que concluyó con la llegada al
territorio estadounidense de más de 125 mil refugiados cubanos, en un lapso de cinco meses.
Más allá de un éxodo masivo, el Mariel fue un fenómeno que cambió el perfil cultural y demográfico del
sur de Florida, y sentó las pautas de la política migratoria que todavía hoy aplican Washington y La Habana.
Por otro lado, estableció una "nueva clase social" que identifica -a veces de forma negativa- a quienes
huyeron de la isla en busca de libertad y oportunidades.
Salir de Cuba siempre ha sido misión complicada. Desde que Fidel Castro subió al poder en 1959, impuso un
hermético sistema que limitaba los viajes de sus ciudadanos.
No obstante, y pese a estas estrictas medidas, cientos de miles de cubanos han desafiado el régimen
buscando refugio en otros países. Entre mayo de 1979 y enero de 1980, se reportaron numerosos incidentes de
cubanos que se precipitaron en vehículos en la Embajada de Venezuela en un intento desesperado para pedir
asilo político.
La gota que derramó la copa, sin embargo, se vivió el 28 de marzo de 1980, cuando un autobús repleto de
cubanos penetró a la fuerza en la Embajada de Perú en La Habana. Ellos aspiraban tener la misma suerte que
un grupo de 12 cubanos que el 16 de enero habían buscado refugio en la sede diplomática peruana.
Como resultado, el gobierno de Cuba anunció que no otorgaría permisos de salida a cubanos que se refugien
en misiones diplomáticas, a excepción de aquellos que estuvieran "en peligro inminente de perder su vida o
libertad".
Pero días más tarde (el 4 de abril de 1980), el gobierno de La Habana cambió de opinión y anunció que
aquellos cubanos refugiados en la embajada peruana serían autorizados a salir de la isla.
Luego, el gobierno cubano quitó los militares que protegían la sede diplomática y, en menos de 48 horas,
una avalancha de más de 10 mil cubanos la ocuparon. Todos pedían salir de la isla.
Jimmy Carter, entonces presidente de Estados Unidos, anunció el 11 de abril que permitirá la entrada de
3,500 refugiados cubanos.
Días más tarde, el 16 de abril, inician los vuelos hacia Costa Rica, utilizando a su capital (San José)
como la sede para reubicar a los refugiados. Castro suspendió los vuelos dos días después.
Castro entonces coordinó desfiles y "actos de repudio" miltitudinarios frente a la Embajada de Perú.
Mientras tanto, en Miami, el exiliado Napoleón Vilaboa preparó una flotilla con 42 embarcaciones para sacar a los refugiados de la isla.
Acto seguido, un alud de más de 400 embarcaciones privadas partió desde Florida con exiliados cubanos
que viajaban a la isla a buscar a sus familiares. Esa semana llegaron a Estados Unidos unos 6,333
refugiados cubanos y el Departamento de Estado le pidió al gobierno cubano que le pusiera freno al éxodo.
Para el 1 de mayo, el Servicio de Guardacostas limita la entrada al Puerto de Cayo Hueso al agotarse el espacio en los muelles.
En los primeros días de mayo el Estadio Orange Bowl, en el centro de Miami, se prepara como refugio de
emergencia. También, la Base Aérea Eglin, en Pensacola, es activada como centro de procesamiento para los
refugiados.
La salida diaria de refugiados desde Cuba sobrepasa los 3 mil. El hecho motiva a Carter a autorizar 10
millones de dólares en fondos de emergencia para Florida.
El presidente Carter, el 14 de mayo, ordena una acometida contra el éxodo, y brinda un transporte
"controlado" de refugiados si el gobierno cubano accede paralizar la salida de delincuentes y enfermos mentales de la isla.
Dos días más tarde, el Servicio de Guardacostas establece una barrera marítima en el Estrecho de Florida
para impedir que las embarcaciones de exiliados se dirijan a Cuba.
En medio de la "Flotilla de la libertad", el sur de Florida es sacudido (el 17 de mayo) por múltiples
disturbios callejeros que surgieron luego de que un jurado declarara no culpables a cuatro policías de
Miami-Dade acusados de matar a golpes a un hombre de la raza negra.
Las violentas protestas por parte de la comunidad afro-americana dejaron un saldo de cinco civiles
muertos y más de 270 heridos. La revuelta dejó además 100 millones de dólares en pérdidas materiales y ocasionó el cierre de las escuelas.
El tenso enfrentamiento racial, que duró varios días, obligó al entonces gobernador de Florida, Bob
Graham a movilizar 1,100 soldados de la Guardia Nacional, 170 patrulleros de carreteras y 50 patrulleros
marítimos para impedir los saqueos.
A la par del éxodo del Mariel, en junio de 1980 se produjo también una crisis de haitianos que trajo a la Florida más de 25 mil refugiados de ese país.
Las leyes migratorias determinaron que se trataban de "refugiados económicos", y no políticos como sus
homólogos cubanos, por lo que la mayoría fueron repatriados.Para procesar a estos inmigrantes se abrió el
Centro de Detención de Krome en un antiguo enclave de misiles abandonados en los Everglades.
El 1 de junio, los refugiados cubanos detenidos campean por su respeto en la Base Chaffee de la Reserva
del Ejército en Arkansas.La guardia estatal y los agentes federales controlan una multitud de mil cubanos
con gases lacrimógenos y disparos al aire.
En los disturbios, dos edificios fueron incendiados, varias personas resultaron lesionadas y 84
refugiados cubanos fueron arrestados.
Al iniciar el mes de junio, la cifra de refugiados del Mariel llegó a 100 mil cubanos. Carter ordenó, el
7 de junio, la expulsión de los refugiados que hubieran cometido delitos graves en Cuba y el encausamiento
de los responsables del motín en Fort Chaffee.
Un mes y medio más tarde, el 25 de julio, se levanta el campamento de carpas bajo la Autopista I-95,
cerca del Río Miami. Más de mil refugiados son trasladados allí.
Mientras, en el Instituto Correccional de Talladega, Alabama, (el 4 de agosto) cerca de 400 refugiados
cubanos, entre ellos violadores y asesinos convictos sacados de las cárceles de la isla inician una huelga
de hambre.
En el mes de agosto seis aviones son secuestrados hacia Cuba. El 17 de agosto, dos refugiados del Mariel
son luego arrestados en el Aeropuerto Internacional de Miami por otro lado, una inspección en la Ciudad de
las Carpas (construida para albergar a los refugiados) arroja 16 violaciones de salud y seguridad.
También fueron sentenciados dos sacerdotes episcopales de Louisiana que fueron acusados de traer a 402
refugiados del Mariel a bordo de un barreminas adaptado. Un ministro metodista de Miami fue exonerado. Para
finales de septiembre, cierra la Ciudad de las Carpas luego de que más de 4 mil cubanos se hayan refugiado allí.
El 25 de septiembre, el gobierno de Cuba le pone fin al éxodo marítimo de 159 días y ordena que todas
las embarcaciones que se encuentran en el Mariel se vayan sin refugiados.
Las últimas embarcaciones arribaron a Cayo Hueso cuatro días más tarde. En total, salieron de Cuba unos
125,266 refugiados. Durante el éxodo 26 personas murieron (la mayoría en botes que zozobraron).
Casi cinco años después de haber llegado a Estados Unidos (el 1 de abril de 1985), Victoria Contreras,
entonces de 100 años de edad, se convierte en la primera refugiada del Mariel en recibir la residencia permanente.
En 1994, 14 años después del éxodo del Mariel, Castro reabrió sus fronteras marítimas
para cualquier cubano que quisiera irse de la isla.
El resultado fue la llamada Crisis de los Balseros que eventualmente depositaría a más de 30 mil
refugiados cubanos en el sur de Florida. Total de refugiados: 125,266, en un periodo de cinco (5) meses, y
en 2,011 embarcaciones. Víctimas fatales: 26 personas murieron (la mayoría en botes que zozobraron).